¡Que sea la última vez que vuelves a empezar!

lun, mar, miér y jue: 7:45 am a 2pm;
Miércoles: de 4:30 a 7:30pm;
Sábado: 9:30 am a 2pm

(55) • 5658 • 1558

Agenda una cita AQUÍ

Coyoacán, Ciudad de México.

pesosinhambre

 

Eso que lees y que suena a magia es posible: se puede perder peso comiendo mucho y sin sentir hambre.

¿Cuál es la clave? La calidad de los alimentos que eliges y el momento en que los comes.

Me da mucha tristeza cuando los pacientes, desde que llegan al consultorio, vienen nerviosos rogando que quieren perder peso pero no quieren tener hambre. Me cuentan historia tras historia de dietas donde pasan hambres atroces y sólo piensan en comer, comer todo el día y cosas que antes ni siquiera les gustaban. Claro, les da tanta hambre que lo que sea es bueno.

Creo que tener hambre es de las peores sensaciones que se pueden experimentar, por ello te voy a dar 6 ideas que estoy segura te van a servir (y me vas a agradecer) que mantendrán esa pesadilla tras la raya mientras te ayudan a perder peso y sentirte mejor:

1. Comienza el día con agua. Las horas que pasas dormido (idealmente entre 6 y 8) deshidratan y lo primero que el cuerpo necesita no es un café, es agua. Puede ser tibia, sola o con limón, al tiempo con vinagre de manzana o una infusión (sin cafeína) pero agua. Una receta tan simple hará que todo el día te sientas mejor, comas menos y tengas menos ansiedad. Recuerda que el cerebro confunde deshidratación con hambre, de ahí la regla: ¿tienes hambre? Bebe agua, si después de 20 minutos sigues teniendo hambre, come algo.

2. Desayuna. Al levantarte, en los primeros 30 minutos, debes comer y bien. Idealmente algo que tenga proteína, carbohidratos y grasa. No necesariamente tiene que ser algo abundante, puede ser un yogurt o un vaso de leche o, si el cuerpo lo permite, unas quesadillas con aguacate o un sándwich. Otra opción es un licuado con leche, fruta y almendras o agua, avena, proteína en polvo y ajonjolí o nuez. La idea es que comiences a nutrir tu cuerpo desde temprano y que romas las horas que llevas de ayuno. Un cuerpo que no come temprano es un cuerpo que se atasca a media tarde.

3. Sustituye lo que tiene grasa o azúcar por lo que no tiene. Elige versiones que aporten menos calorías vacías y más nutrientes. Por ejemplo, si vas a preparar una crema de verduras, mézclala con queso cottage en lugar de crema normal; para unos tacos o unas tostadas usa jocoque y queso panela en lugar de manchego. Para las cosas dulces puedes probar con edulcorantes no calóricos o de plano, eliminar el hábito dulce de tu vida. La idea es buscar más nutrientes y menos “basuritas” en tu comida.

4. Elige la fibra y proteína. Haz un experimento: desayuna un día pan con mermelada y evalúa cómo te sientes. Al día siguiente huevo con espinaca o ejote y evalúa cómo te sientes. Te aseguro que el día del pan con mermelada tuviste mucha pila al principio y después un bajón seguido de sueño y sopor. El día del huevo con verduras, menos pila de arranque pero toda la mañana. Eso es lo que pasa cuando comemos proteína y fibra. No hay duda, ya se sabe, las proteínas y la fibra dan sensación de saciedad por más tiempo. No quiere decir que no comas pan o tortillas, pero si significa que moderes la cantidad y sirvan de acompañamiento a un buen plato y no como comida principal.

5. Duerme. Quienes no duermen lo suficiente tienen una batalla hormonal. La grelina y la leptina, hormonas que dan sensación de hambre y saciedad, se regulan sólo cuando estamos descansados, si no dormimos lo suficiente el cuerpo entra en señal de alerta, todo se desajusta y tenemos hambre insaciable e incontrolable todo el día.

6. Bebe. El agua es la clave. Agua de esa que se bebe en vaso o tasa, pero también de la que contienen los alimentos. Come fruta y verdura, consomés, caldos y guisados en salsa de verduras. El agua que contienen hidrata y ayuda a que el cuerpo sintetice agua metabólica. Verás que cuando estás hidratado tu cuerpo deja de pedir comida. Puedes también comer gelatina sin azúcar, jugos de verdura y tes durante el día.

Finalmente y así de claro: no pases hambre, ¡nunca!. Una dieta donde se siente hambre es una dieta mal hecha. Mejor come bien, suficiente, variado. Elige alimentos que te nutran y los momentos correctos para consumirlos. Acuérdate, un cuerpo desnutrido seguirá pidiéndote comida hasta que consiga la sustancia que necesita.

Ah, te doy una recomendación de pilón: inicia siempre tus tiempos de comida con verduras. Ya sea en sopa, ensalada o jugo pero básicamente verdes. El agua que contienen y la fibra te ayudarán a sentirte satisfecho más rápido y por más tiempo, lo que se traduce en comer menos y estar lleno de vitaminas y minerales. Eso sin contar los beneficios de la fibra para ir al baño y tener una flora bacteriana o microbiota sanísima y feliz.

Sol Sigal.

28 septiembre, 2016 @ 3:43 pm No hay comentarios en Pierde peso ¡SIN HAMBRE!