¡Que sea la última vez que vuelves a empezar!

lun, mar, miér y jue: 7:45 am a 2pm;
Miércoles: de 4:30 a 7:30pm;
Sábado: 9:30 am a 2pm

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Coyoacán, Ciudad de México.

 

La respuesta es: ¡NO!

No siempre hacer más ejercicio es mejor o quitar más alimentos de tu lista o comer porciones más pequeñas o beber más agua o comer más frutas o verduras. No siempre más es mejor y en nutrición y dietas de moda parecería ser que es la frase más popular.

¡Baja más de peso!

¡Baja más rápido!

¡Come mas super foods!

¡Entrena más!

¡Quítate de encima más grasa!

¡Gana más músculo!

Todo más y más sin necesariamente proponer lo que le hará bien a cada persona en particular. ¿Sabes que hay quienes se benefician con menos ejercicio o con más horas de sueño o con menos verduras verdes o con más grasa corporal?

Es importante entender que la nutrición debe ser un traje hecho a la medida y que las recomendaciones no pueden hacerse a la ligera. Así como no existen alimentos ni buenos ni malos no hay dietas no rutinas de ejercicio que sirvan para todos.

Les cuento todo esto porque últimamente he visto en consulta muchos pacientes que vienen con la idea de hacer cosas ultranovedosas que no tienen pies ni cabeza y como  consecuencia cada vez satanizan más alimentos y se van sintiendo aterrados con los pocos que consumen. Cada día están más cansados y de más mal humor. Cada vez rinden menos en el ejercicio y en la oficina… y de la familia (y la pareja) mejor ni hablamos.

Afirmaciones absolutas sobre el trigo, el gluten, los lácteos, las leguminosas, la carne, la grasa y el gran monstruo del cuento, el azúcar. Del ejercicio dicen que correr maratones y hacer triatlones ya no es suficiente, ahora van por un ultraman o un Ironman o cualquier barbaridad que les haga sentir superiores. Estoy preocupada. Y ¿saben por qué? Porque hacen todas estas cosas buscando ser felices y cada día lo son menos.

Veo familias que se desintegran por estas razones. La hija que no quiere saber de la mamá porque la mamá siempre está a dieta. La mamá que no quiere saber de la hija porque ha osado comer un poco de azúcar. La novia que jamás ve al novio porque está entrenando y el novio que no sale con la novia porque todo lo que hay afuera o mata o engorda.

Parejas que se unen sólo para competir (no compartir) quién corre más rápido o quién come más limpio. Hijos que beben y fuman cuando sus papás no están, porque salieron a entrenar todo el fin de semana o dormidos porque entrenaron mucho. Mamás que se ponen la ropa de sus hijas e hijas que viven a dieta como sus mamás.

Las obsesiones, las modas y el terrorismo nutricional nos están llevando a vivir angustiadas, insatisfechas y en eterna competencia. Nada es suficiente y nada va a serlo jamás porque estamos centrando la felicidad en el otro, afuera.

Me gustaría dejarles como idea final: ser más flaco, más musculoso, más “clean y organic”, más, más, más… no necesariamente es mejor. El único “mas” que puede hacernos bien es el ser más felices con lo que tenemos y con lo que somos porque lo único que tenemos seguro es que nos vamos a morir.

Sol Sigal.

 

 

 

 

14 marzo, 2018 @ 1:14 pm No hay comentarios en ¿Más es mejor?