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Coyoacán, Ciudad de México.

 

Si queremos vivir mucho y bien, debemos comer sano. Eso es ley. Por lo tanto, se ha vuelto una misión para todos elegir buenas opciones. El tema es que muchas veces no sabemos cuáles son esas buenas opciones.

A esto le sumamos que el ritmo de vida no necesariamente nos permite cocinar en casa o comprar todo fresco o tener variedad para que nuestra dieta sea la ideal. Lo bueno es que, para ayudarnos a resolver este tema, la tecnología de alimentos ha inventado buenas (y no tan buenas) opciones de alimentos procesados para que tengamos en casa.

Te dejo algunos que sí tendría en casa y algunos que no…

Lo que si:

Verduras congeladas. Los procesos con los que se ultracongelan las verduras mantienen los nutrientes, la clave está en cocinarlos bien cuando los uses. Descongelar en el refri y cocinar poco tiempo. Es importante decir que no es lo mismo decir verduras congeladas que verduras enlatadas. Las primeras son una buena opción, las segundas no. Ojo, la papa, el chícharo, la coliflor y la zanahoria son altos en carbohidratos, mejor busca opciones verdes como brócoli, ejote, espinaca, rajas.

Ensaladas en bolsa. Lechuga, germen, kale y mezclas de lechuga prelavadas y desinfectadas son excelente opción para hacer ensaladas sanas y muy rápido. Jícama, pepino, zanahoria y betabel listos para comer pueden ayudarte para tener colaciones saludables.

Café. Ya se que lo ideal es tener café en grano y molerlo al momento, pero muchos no tenemos molino o no tenemos tiempo para hacerlo porque en las mañanas salimos corre y corre. Comprar café molido puede resolver el asunto y no cambia la cantidad de antioxidantes. En el caso del té, las bolsitas también son una excelente alternativa. Recuerda no endulzar tus bebidas.

Queso, yogurt y leche. Soy prolácteos, eso no es novedad. La clave está en saber elegir los mejores. La leche la recomiendo orgánica y si hace falta en tetrapak para que dure más tiempo y mantenga sus nutrientes. El yogurt debe ser sin grasa y sin azúcar y de preferencia estilo griego para que tenga más proteína. Los quesos me gustan porque son una opción rápida y sencilla para consumir proteína. Hay que buscar los más blancos y que menos de derritan para que sean bajos en grasa.

Aceitunas. Súper buena opción de botanita y grasas saludables. La clave es no excederse ya que pueden ser altas en sodio y en calorías.

Mostaza, chiles y especias. Sirven para cocinar, dar sabor y variedad a los alimentos. No aportan calorías y mantienen sus propiedades siempre y cuando los mantengamos bien cerrados en sus empaques.

Lo que no:

Sopa de vasito o sobre. Jamás las consumo, su sabor no me gusta y su altísimo contenido de sodio me deja muy mal sabor de boca todo el día. Prefiero no comer sopa (y mira que soy fan) a comer una de sobre, lata o vaso.

Cereal y galletas. Entiendo lo rico de los productos llenos de azúcar, pero no serán nunca una opción para mi. Si llego a comer, se muy bien que está mal y que no estoy nutriendo mi cuerpo ni comiendo algo bajo en calorías (como las dietas que recomiendan desayunar y cenar cereal). Tampoco me encantan las tortillas de harina, prefiero mil veces una de maíz. Son más ricas de sabor y nutricionalmente más completas.

Refrescos y aguas de sabor. Hay que detener el consumo de todos estos productos industrializados llenos de azúcar y colorantes. No importa si dicen cero calorías, serán altos en sodio o en químicos edulcorantes. Es más, jugos, aguas de coco, bebidas de sábila, todo tiene azúcar añadida. No los tengo en casa ni los tendré.

Crema para café. Si bien me gusta, entiendo que es pura grasa (de la mala) y he aprendido a mejor ponerle un poquito de leche a mi café o tomarlo negro. Los sustitutos para café son muchas calorías vacías (no nutren) que prefiero comerme en alguna otra cosa.

Palomitas de microondas. Si bien nos han facilitado la vida a quienes amamos las palomitas, la verdad es que tienen muchos químicos no sanos. Lo mejor será tomarse el tiempo para prepararlas de maíz palomero. Toma más tiempo, es más complicado, pero a su vez, también es una lección: quieres algo, esfuérzate y ten paciencia para obtenerlo.

Chocolate en polvo. Prefiero darle a mi hija un poquito de proteína en polvo sabor chocolate o cacao sin azúcar para saborizar algún vaso de leche que los polvos que venden llenos de químicos y pocos nutrientes.

Botellas de agua. Me preocupa mucho la generación infinita e interminable de basura. No compro botellas de agua, en casa usamos un filtro. Si salgo, llevo mi ánfora y la lleno cada vez.

Así pues, estas son algunas ideas de lo que tengo en casa y lo que no tendría. Seguro se me escapan algunas cosas, pero espero que esta lista les sirva para tomar mejores decisiones.

Sol Sigal.

27 junio, 2018 @ 12:19 pm No hay comentarios en Lo que sí compraría y lo que no