¡Que sea la última vez que vuelves a empezar!

lun, mar, miér y jue: 7:45 am a 2pm;
Miércoles: de 4:30 a 7:30pm;
Sábado: 9:30 am a 2pm

(55) • 5658 • 1558

Agenda una cita AQUÍ

Coyoacán, Ciudad de México.

 

Esa fue la nota de ayer en todos los diarios a nivel nacional. Resulta que la Profeco publicó una lista de las marcas que mezclan soya con la carne del atún que enlatan y que, obvio, no reportan en la etiqueta. O, si la reportan, pero nadie tiene el hábito de leer la lista de ingredientes y por lo tanto se sienten sorprendido con la noticia.

La verdad es que sí, el engaño ofende, enoja y nos pone a pensar. Pero el caso del atún no es el único, los nutriólogos llevamos años diciendo que muchos de los productos que podemos comprar no reportan todos los ingredientes que contienen o que las etiquetas no dicen la verdad.

En este caso en especial, el problema es que muchas personas compran atún porque lo consideran un alimento bueno y una alternativa saludable al consumo de proteína animal. Ellos no saben que lejos de ayudarles a comer mejor, están expuestos a sustancias que no les hacen bien: soya y mercurio.

Así es, los pescados tienen mercurio y ahora resulta que las latas de atún tienen soya.

¿Cuál es el problema con la soya? Para ser honesta, son muchos. Es un alimento que yo no recomiendo jamás, no para niños, no para mujeres embarazadas, no para hombres, para nadie. La soya que comemos en México no es la de Japón, esa fermentada súper saludable, esta de aquí es una modificada genéticamente que no tiene para nada los mismos beneficios.

La mayoría de la soya que consumimos en México tiene compuestos bociógenos, es decir que disminuyen la acción de la glándula tiroides; contiene isoflavonas, que son fitoestrógenos o sustancias similares a los estrógenos femeninos además de fitatos, que impiden la absorción de algunas sustancias como calcio, magnesio, hierro, zinc.

Ahora, el mercurio. Es un mineral que los peces comen cuando se alimentan en el agua contaminada de los mares y su organismo, como el nuestro, no puede eliminar. Por eso cuando nosotros nos comemos esos pescados, comemos el mismo mercurio que ellos. Este mineral causa toxicidad.

¿Qué hacer? Hay varias recomendaciones que te van a ayudar a estar más tranquilo. Ahí te van:

  • • Lee las etiquetas de los productos que compres. No van a reportar el mercurio, pero si la soya.
  • • No te ahorres dinero en marcas baratas, si puedes, compra atún premium.
  • • No comas siempre atún en lata, a veces compra filetes y cocínalos en casa.
  • • No comas siempre atún, hay muchas otras especies de pescado que son súper ricas, económicas y nutritivas.
  • • Alterna el consumo de pescado con otras fuentes de proteína como huevo, pollo, carne, queso.
  • • Si estás embarazada o planeas estarlo evita el consumo de atún en lata. Mejor compra salmón, bacalao, charales, sardinas.
  • • Para los niños, modera la cantidad. Una lata pequeña a la semana es suficiente.
  • • Personas con condiciones clínicas en la tiroides, anemia, daño hepático o renal, diabetes o hipertensión deben encontrar otra fuente de proteína y comer poco atún en lata.

Así pues, mi recomendación es que no vivas aterrado de lo que comes, es que te informes para que tomes la mejor decisión.

Sol Sigal.

Fotografía tomada de: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:MercuryFoodChain-01.png

 

 

 

 

 

 

 

6 marzo, 2019 @ 3:48 pm No hay comentarios en ¿Atún o soya o las dos?